EXPERIENCIAS INNOVADORAS: EDUCACIÓN

“Cuando apreciamos, avanzamos: nuestra mente se abre a recibir, a reconocer nuevos datos y aprender. Apreciando sentimos asombro y curiosidad. Cuando apreciamos descubrimos lo mejor de “lo que es” y nos abrimos a ver “lo que podría ser”.

Subirana, M. ; Cooperrider, D.

 

 

¿Qué significaría innovar hoy en educación? Podríamos suponer que sólo basta con hacer las cosas distinto. Sin embargo, eso supondría que innovar es algo meramente técnico o conductual.  Las investigaciones han demostrado, que a pesar de los cambios introducidos en el sistema de educación chileno, éste no ha cambiado mucho en los últimos treinta años.  Tal vez la pregunta es ¿qué es lo que necesita cambiar?  desde la perspectiva del coaching ontológico, el cambio necesita ocurrir  a nivel del observador (del yo al nosotros), es decir, de la mirada del directivo(s) y docente(s), para que esto se traduzca en un cambio en la acción que redunde en un cambio a nivel de resultados del aprendizaje de los alumnos.  Si seguimos esta línea de pensamiento,  innovar implicaría ampliar la mirada hacia un ámbito de posibilidades que antes no estaba disponible.

Hay creencias que cierran posibilidades, otras que las abren. Hay estados de ánimo como la resignación o el resentimiento que cierran posibilidades  y otros que las abren como la aceptación y el entusiasmo. Si  se aprecia la visión, cambia la creencia, y si cambia ésta,  es que también se transforma la predisposición a la acción ¿qué creencias y estados de ánimo necesitan cambiar en el ámbito educacional?, ¿en qué necesitamos ampliar la mirada?

Y no basta con que algunos docentes vean en una dirección, se necesita que todos en una comunidad compartan el mismo propósito. Pasar del yo al NOSOTROS implica renovar la cultura organizacional. Y ese proceso pasa por identificar la brecha:

¿qué aspectos de la cultura escolar son disfuncionales al propósito y/o       proyecto educativo?

¿qué observamos en la cultura escolar que no hace sostenible un liderazgo funcional a los objetivos de aprendizaje que se buscan?

Una experiencia muy relevante en nuestra trayectoria como facilitadores fue la vivida con un grupo de maestros chilenos cuando iniciamos el programa: Una gran Escuela, Grandes Maestros (Fundación Mustakis). Les preguntamos al inicio de un programa que duraría cuatro años ¿qué necesitaban dejar atrás para realmente hacer el cambio hacia el logro de aprendizaje en sus niños? Ellos respondieron al unísono, CREER EN NOSOTROS. Y confesaron los juicios que habían puesto un techo a sus sueños y el de los niños: somos pobres, somos profesores rurales, no creemos que exista un horizonte posible. Y en esa oportunidad, compartimos con emoción, que la verdadera innovación estaba en sus mentes. Para CREAR hay que CREER.

Muchos equipos de docentes viven experiencias que limitan su poder de acción. Particularmente la desmotivación o falta de sentido; la competitividad entre profesores;  la  falta de confianza;  la sobre exigencia de los alumnos o padres; la falta de tiempo para invertir en lo que importa; la necesidad de lograr más dominio en ciertos conocimientos; las descoordinaciones o conflictos relacionales;  la falta de trabajo en equipo; la sobrecarga de trabajo; la constatación de inmensas necesidades en los niños a las que se intenta atender. Estas situaciones producen sufrimiento, lo que muchas veces se ve expresado en indicadores bajos de clima organizacional, estrés laboral, disfuncionalidad de equipos, bajo nivel de expectativas, índices de bajo o mediano desempeño  de docentes y/o alumnos.

Cada vez que en Cultiva nos hemos aventurado en la facilitación y co-creación de un proceso de cambio cultural de equipos, organizaciones, hay algo que nosotros como facilitadores debemos soltar o dejar atrás,  para poner todo de nosotros y visionar, inspirar e impulsar un proyecto con ellos que aún no es visible ni está en el deseo de la gente. Las creencias y el estado de ánimo son justamente lo que necesita ser transformado en la cultura. Y eso es inconsciente. No sabemos cómo es la  cultura de la que formamos parte;  ni tampoco qué es disfuncional en ella;  porque la cultura es aquello que respiramos, estamos sumergidos en ella y no podemos cambiarla si no la miramos desde afuera o nos apoyamos en agentes externos que puedan acompañarnos en el cambio de mirada y  valoración del potencial.

A continuación, queremos compartir algunos testimonios de algunas experiencias innovadoras y significativas en las que hemos participado algunos del equipo de Cultiva. Y eso, para confirmar que ES POSIBLE CAMBIAR!!,  ES POSIBLE APRENDER!!. Es preciso decir, que estas transformaciones se logran gracias al cambio personal que los equipos directivos logran hacer cuando creen en las posibilidades. Esa creencia se vuelve fundacional para la organización que emprende un proceso de innovación.

 

TESTIMONIOS

EXPERIENCIAS INNOVADORAS EN EDUCACIÓN

“El Programa de desarrollo de Liderazgo Directivo y Pedagógico en nuestros colegios en San Antonio y Talcahuano realizado por el equipo de Cultiva fue una excelente experiencia de crecimiento personal, el que se ha reflejado  en la forma de enfrentar humana y profesionalmente la labor educativa, tanto como equipo de trabajo cómo dentro de la sala de clases con los alumnos. Un aporte significativo para valorar las diferentes miradas que existen dentro de un equipo de trabajo para enriquecer mi propio que hacer pedagógico. Ha permitido que el profesor esté más atento a las características personales de cada alumno y así acompañarlo desde su propia necesidad”                

Sofía Izquierdo, Directora Ejecutiva, FUNDACIÓN DE LA SANTA FE

“Valoro la posibilidad de cultivar a las personas como un todo, íntegro y armónico,  más allá de las capacidades intelectuales, con lo cual todas las potencialidades de los participantes florecen y fortalecen tanto la mente, el cuerpo, el alma. CULTIVA se caracteriza por la delicadeza en el trato y el especial cuidado del fondo y la forma.  Integran la belleza en cada actividad que realizan y ponen  por delante la humanidad de las personas,  logrando a través de la emoción movilizar aprendizajes que quedan sellados en quienes tienen la posibilidad de vivirlo. Desde la Fundación Mustakis hemos tenido el privilegio de trabajar en conjunto para proyectos tan trascendentales como la campaña I HELP CHILE, de recuperación de confianza de las personas afectadas por el terremoto de 2010; el proyecto Red de Educación Integral en la comuna de Galvarino, donde se trabajó con personas de CULTIVA el liderazgo en los profesores y directivos de los establecimientos educacionales y en un DIPLOMADO de CREATIVIDAD que llevamos a cabo con la UNIVERSIDAD DEL DESARROLLO donde un grupo privilegiado pudo vivir un proceso de encuentro con la belleza”.                                                           

Alejandra Valdés, Gerenta de Cultura, FUNDACIÓN MUSTAKIS

"Hace años en un colegio hicimos con Pilar Izquierdo un programa de talleres para mejorar las capacidades de nuestro equipo y así entregar una mejor educación a los alumnos y alumnas. Ha pasado tiempo de aquello y hoy puedo mirar hacia atrás y reflexionar sobre qué me quedó de esa experiencia. Por de pronto, y quizás lo más importante, pasar a comprenderme como un ser en constante aprendizaje, que no sabe y necesita saber, tomar todo lo que el mundo de manera tan maravillosa entrega y hacerlo propio para crecer como persona. También la valoración por el cambio y el saber gustar de cada paso que debemos caminar en el desafiante proceso de morir y nacer cada día. El haberme introducido en el difícil arte de observar a las personas desde toda su integralidad y ver las grandezas y las debilidades que nos van edificando. En fin, creo que Pilar logró ayudarnos a reconocernos, a entender a los demás y a adentrarnos en el misterio divino de nuestra existencia"

Cristián Infante, Secretario Ejecutivo Vicaría para la Educación, ARZOBISPADO DE SANTIAGO